25 muertos durante la pandemia en Nueva Zelanda

Jacinta Ardern ha sido alabada internacionalmente por su respuesta ante la pandemia 

Nueva Zelanda ha logrado vencer al COVID-19 con una cifra de 1.639 contagios. El país, con casi cinco millones de habitantes, es un ejemplo de una excelente gestión de la pandemia.
Auckland, ciudad de Nueva Zelanda confinada por un caso positivo
Auckland, ciudad de Nueva Zelanda confinada por un caso positivo 
Fuente: Daily Mail 

De acuerdo con una encuesta de líderes empresariales de “Bloomberg Media” y difundida por el diario “The Guardian”, la respuesta de Nueva Zelanda es la mejor del mundo ante la pandemia, seguida de Japón y Taiwán. Cabe destacar que lo que le ha llevado a obtener este primer puesto es la estabilidad política, la recuperación económica, la confianza para invertir y el control de la pandemia. 

Nueva Zelanda declaró el primer confinamiento el 25 de marzo cuando solo tenía 50 casos confirmados y regresó a la nueva normalidad el 8 de junio. Desde el inicio de la pandemia ha sumado únicamente 1.639  infecciones y 25 muertes. 

¿Qué factores han influenciado en la gestión del COVID-19?

De acuerdo con Javier del Águila Mejía, rotante del Centro Nacional de Epidemiología en el área de Vigilancia Epidemiológica y Enfermedades Transmisibles, una de las claves ha sido sin duda “la actitud tan decisiva del gobierno, no esperando en ningún caso a que la epidemia se disparase para intervenir de forma dura”.

Además, Javier afirma que otro de los factores que han facilitado la gestión por parte de Nueva Zelanda es el hecho de ser una isla pequeña, desarrollada y próspera.

Las islas siempre son lugares muy fáciles de defender ya que todas sus entradas y salidas posibles están perfectamente controladas y registradas. Establecer confinamientos estrictos es sencillo y eficaz, como demuestra su gestión, igual que pasa en Hong Kong o Taiwan

Javier del Águila Mejía, experto en Epidemiología

Medidas  para controlar la pandemia 

Las principales medidas tomadas por el gobierno de Jacinta Ardern con el objetivo de frenar la pandemia del COVID-19 son cinco.

En primer lugar, hacer obligatorio el uso de mascarillas, especialmente en los controles de frontera, transporte público, aviones y en las instalaciones destinadas a guardar cuarentena. 

En segundo lugar, el Sistema Nacional de Rastreo de Contactos en Nueva Zelanda está construyendo una medida de contención esencial para controlar posibles brotes en caso de que los filtros de frontera fallen. De esta manera, el control de la pandemia es más seguro. 

Posteriormente, otra medida a destacar es la gestión de las fronteras siguiendo un enfoque científico. Esto implica tener un mayor control del volúmen de viajes tanto de extranjeros a Nueva Zelanda como de Neozelandeses al extranjero. Además, se continúa con los procesos de cuarentena durante 14 días. 

Por otro lado, el gobierno neozelandés está trabajando en la creación de una agencia eficaz de salud pública y en la realización de una evaluación provisional de la respuesta del sistema público al COVID-19. 

Finalmente, el coronavirus está teniendo unos efectos sociales y sanitarios devastadores en todo el mundo. Y aunque pudiera controlarse gracias a una vacuna o a tratamientos antivirales, seguirá habiendo otras grandes amenazas sanitarias como, por ejemplo, el cambio climático. Además, el gobierno pide a los ciudadanos neozelandeses un compromiso con la realización de transformaciones profundas con el objetivo de evitar las grandes amenazas globales.

Nuevos casos de COVID-19

A pesar de la exitosa gestión de Jacinta Ardern sobre la pandemia, las autoridades sanitarias de Nueva Zelanda han instado a cien mil trabajadores de Auckland a realizar confinamiento domiciliario como consecuencia de un solo contagio local de COVID-19.

La alerta en el país oceánico se ha dado después de que las autoridades sanitarias informaran de un caso positivo. Se trata de una joven de 20 años que había ido a trabajar a una tienda y visitado varios lugares de la ciudad. 

Además, se ha detectado el origen de otro nuevo caso, lo que ha potenciado los temores en torno a un nuevo confinamiento de los casi 1,7 millones de habitantes de Auckland. Ésta es la ciudad donde vive un tercio de la población del país y aporta un 40 por ciento del PIB nacional. 

El Ministro de Respuesta al COVID-19, Chris Hipkins, ha insistido en que los últimos casos detectados sienten el peso de la nación en sus hombros

No merecen ser culpados por haberse contagiado

Chris Hipkins, Ministro de Respuesta al COVID-19

Consecuencias económicas

Michael Barnett, Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Auckland, ha avisado de que recomendación de quedarse en casa a los cien mil trabajadores supondría una pérdida diaria de 5,8 millones de euros.

Debemos contemplar las pérdidas en el comercio minorista y la gente que deja de ir a la ciudad

Michael Barnett, Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Auckland

A día de hoy, Nueva Zelanda acumula un total de 1.639 infecciones de COVID-19, que incluye a 25 muertos y 53 casos activos, de los cuales cuatro contagios son locales y de origen conocido. El gobierno de Jacinta Ardern, que mantiene las fronteras internacionales cerradas desde marzo y confinó el país con tan solo 50 casos confirmados en marzo, volvió a confinar a Auckland el pasado agosto durante más de un mes al detectar cuatro infecciones en una familia. 

Miriam Méndez

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