La UE acuerda los presupuestos para 2021

La Eurocámara sigue a la espera del desbloqueo de Hungría y Polonia

El Parlamento Europeo y los Estados miembros han acordado este viernes los presupuestos de la UE para 2021. Estos no podrán entrar en vigor si Polonia y Hungría no levantan su veto al marco financiero plurianual para 2021-2027. La Comisión Europea se plantea dejar a ambos países fuera de los fondos de recuperación para tratar de esquivar el bloqueo.

Este acuerdo preliminar es el primer paso para poder tener unos presupuestos de la UE el 1 de enero de 2021. El pacto prevé que el gasto ascienda a 164.200 millones de euros en compromisos y 166.100 millones en pagos. Sin embargo, su entrada en vigor no será posible si Polonia y Hungría no levantan el veto impuesto al marco presupuestario general de la UE 2021-2027. En el caso de que finalmente se consiga llegar a un acuerdo con estos países, la Comisión deberá redactar rápidamente un borrador que recoja lo acordado el viernes. De esta manera, el Consejo Europeo y la Eurocámara podrían aprobar los presupuestos antes de final de año.

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De izquierda a derecha, Viktor Orbán (PM de Hungría) y Mateusz Morawiecki (PM de Polonia).

Si, por el contrario, Hungría y Polonia no ceden antes del próximo 10 de diciembre, habrá que recurrir al sistema de financiación conocido como “doceavos provisionales”. Este método, que no se usa desde 1988, permite que los países de la UE reciban cada mes una duodécima parte del dinero que les correspondía en los presupuestos del año anterior. En este caso se tomarían de referencia los de 2020, un escenario muy perjudicial para los países miembros.

En primer lugar, no se podrían financiar nuevos proyectos, solo aquellos que ya figuraban en los presupuestos 2014-2020. Además, habría entre 25.000 y 30.000 millones de euros menos disponibles en compromisos. Los fondos de cohesión, los más afectados, sufrirían un recorte de entre el 50% y el 75%. Por último, programas como Erasmus, Life, Horizonte o el Fondo de Transición Justa, no podrían pagarse.

El presupuesto de 2021 solo puede entrar en vigor una vez que el bloqueo sobre el presupuesto general de la UE y el paquete de recuperación se levante. Sin esto, estaremos mirando a recortes drásticos en la financiación de la UE desde principios del próximo año”

Michael Clauss

Los representantes de la Unión Europea celebran el acuerdo presupuestario, pero se muestran preocupados ante la posibilidad de que Budapest y Varsovia decidan no levantar su veto. “El presupuesto de 2021 solo puede entrar en vigor una vez que el bloqueo sobre el presupuesto general de la UE y el paquete de recuperación se levante. Sin esto, estaremos mirando a recortes drásticos en la financiación de la UE desde principios del próximo año”, ha explicado Michael Clauss, embajador alemán ante la UE. A pesar de esto, Clauss ha afirmado que se trata de un “buen acuerdo” que demuestra que “Europa puede tirar junta en tiempos de crisis”.

La Comisión intenta esquivar el veto de Hungría y Polonia

La Comisión Europea dedicó su reunión semanal del pasado miércoles a debatir diferentes fórmulas para esquivar el veto de Hungría y Polonia a los presupuestos. Las medidas estudiadas consisten en dejar a estos dos países fuera de los fondos anti-Covid. De esta forma, se repartirían los 750.000 millones de euros previstos solo entre los Estados miembros que deseen participar. Esta propuesta alternativa podría permitir que los países empiecen a recibir el dinero de los fondos a partir de la segunda mitad de 2021. 

Es una medida muy arriesgada porque supone aislar a dos Estados miembros. Pero, ante el estancamiento de las negociaciones de Merkel con Viktor Orbán y Mateusz Morawiecki -primeros ministros de Hungría y Polonia, respectivamente- no parece haber otra opción. Sin embargo, David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo, no está de acuerdo con esta propuesta. El italiano afirmó el miércoles en redes sociales que “no hay plan B”. “Confiamos en que la Presidencia alemana resuelva los asuntos pendientes con los gobiernos polaco y húngaro lo antes posible”, añadió.

David Sassoli: «Para el @Europarl_EN, el paquete acordado del MFP (Marco Financiero Plurianual) y el fondo de recuperación es definitivo y no será renegociado. No hay un plan B. Confiamos en que la Presidencia alemana resuelva los asuntos pendientes con los gobiernos de Polonia y Hungría lo antes posible».

Budapest y Varsovia decidieron oponerse al marco presupuestario después de que la Eurocámara anunciase su plan para vincular los fondos anti-Covid al respeto del Estado de derecho. Según el plan de la UE, la Comisión Europea podría congelar los fondos de quienes incumplan alguno de sus principios democráticos. Orbán y Morawiecki se reunieron al poco de conocer esta decisión y anunciaron, en un comunicado conjunto, su oposición al marco financiero 2021-2027. Ambos dirigentes afirmaron que no aprobarían ni los fondos ni los presupuestos bajo ese principio de condicionalidad.

El FMI advierte de las malas previsiones económicas para el primer trimestre de 2021

Por otra parte, el Fondo Monetario Internacional publicó, hace una semana, un informe sobre la situación económica de la eurozona. En él, advierte de que la recuperación económica de la zona euro está amenazada por la segunda ola del virus. Además, insta a la Unión a no seguir retrasando la aprobación de los fondos anti-Covid. “La segunda ola presenta un riesgo considerable para la recuperación. […] A menos que la dinámica de la pandemia cambie significativamente en los próximos meses, el crecimiento en el primer trimestre de 2021 será más débil de lo previsto en octubre de 2020”, explica el documento.

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Kristalina Georgieva, presidenta del FMI. Fuente: Flickr

El organismo, dirigido por Kristalina Georgieva, considera que el paquete de recuperación económica supondrá un fuerte impulso al crecimiento de la eurozona “si se aplica de forma eficaz”. En este sentido, afirma que es necesario que la UE supere los obstáculos para poder implantar estas medidas lo antes posible. Añade que “es probable que las políticas fiscales nacionales necesiten dar un apoyo amplio durante más tiempo del previsto inicialmente” debido a la segunda oleada de la pandemia. Por último, llama a los países a mantener la suspensión del Pacto de Estabilidad y Crecimiento hasta que “la recuperación esté firmemente asentada”. 

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento es un acuerdo entre los países de la zona euro por el cual sus gobiernos se comprometen a adoptar medidas fiscales y presupuestarias concretas para alcanzar el equilibrio o incluso un superávit en sus cuentas públicas. El objetivo es evitar que los presupuestos públicos asuman déficits excesivos. Este acuerdo entró en vigor en el año 1997, pero se ha revisado en varias ocasiones, la última de ellas en 2015. En marzo de este año, la Comisión Europea decidió suspender el Pacto, junto con el resto de las normas fiscales comunitarias, para que los Estados miembros pudiesen hacer frente a la pandemia. Se prevé que esta suspensión dure hasta final de 2021, pero podría alargarse algo más si la situación lo requiere.

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Claudia Vera

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