Bukele destituye la Corte Suprema de Justicia

La medida le permitirá al presidente tomar el control de los tres poderes de El Salvador, tras haber ganado también el control de la Asamblea Legislativa el pasado mes de febrero.

Nayib Bukele, presidente de El Salvador, ha destituido a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), tras haber conseguido la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa en las elecciones del pasado mes de febrero. El representante de partido Nuevas Ideas se hace así con el control de los tres poderes de El Salvador. Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos (OEA) han rechazado la decisión del presidente y han remarcado la importancia de la separación de poderes en una democracia.

La solicitud de destitución de los magistrados añade que la  «la Sala de lo Constitucional, de la Corte Suprema Legislativa (CSJ), actuó de forma ilegal durante pandemia del COVID-19, tergiversando la Constitución a través de sentencias de inconstitucionalidad. Los magistrados fallaron en favor de la actividad lucrativa de las empresas, dejando en segundo plano la vida humana, a pesar de ser este el derecho fundamental del cual emanan el resto de derechos constitucionales».

Estoy satisfecho. Falta mucho por cambiar en nuestro país. El pueblo salvadoreño contrató nuevos representantes. Unos que sí están cumpliendo con lo que prometieron»

Nayib Bukele a través de su cuenta de Twitter

La mayoría a favor

Es la primera acción que el presidente realiza tras haber tomado posesión de la Asamblea. La decisión se aprobó con 64 votos a favor, 19 en contra y un ausente. Destituyó a los jueces titulares como a los suplentes de las instancias judiciales. Horas más tarde, también se presentó una moción de censura por mayoría absoluta al fiscal general, Raúl Melara. A este último le fue inmediatamente sustituido Rodolfo Antonio Delgado. Un día después juramentaron los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

Los parlamentarios que apoyaron la destitución argumentaron que los «actuales magistrados de la Sala de lo Constitucional actuaron contra la Constitución, poniendo en primer lugar intereses particulares sobre la salud y la vida de toda la población». También se pronunciaron sobre lamoción de censura de Melara. Añadieron que el fiscal tenía «vínculos» con la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena) que ponen en juicio su objetividad, independencia e imparcialidad».

La respuesta de los jueces

La Sala de lo Constitucional declaró la destitución de sus magistrados como «inconstitucional» en la resolución emitida en respuesta a la decisión del presidente Bukele. El organismo judicial explicó que la decisión «incide negativamente en el control del ejercicio del poder» de la Sala.

En el comunicado, los magistrados añaden que «la falta de beneplácito de la institución ejecutiva no es razón para destituir a veces constitucionales, a la vez que constituye un factor dinosaurio futuro para cualquier otra conformación de esta sala, es decir, una coacción».

Declárase que la decisión de la Asamblea Legislativa (…) es inconstitucional, en tanto que viola la forma de gobierno republicana, democrática y representativa».

Comunicado de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador

Por su parte, Raúl Melara, consideró su destitución como «inconstitucional» y carente de «validez jurídica». «He tenido una larga trayectoria jurídica que evidencia mi honestidad y capacidad», añadió en su comunicado».

El rechazo de Estados Unidos

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antohny Blinken, comunicó a los medios que le ha trasladado a Bukeke la «gran inquietud» de la administración «tras socavar al más alto tribunal de El Salvador y al fiscal general Melara».

Blinken también apeló a la lucha contra la «corrupción y la impunidad» del fiscal Melara y añadió que era un «socio eficaz» para «combatir el crimen tanto en Estados Unidos como en El Salvador».

Por su parte, Kamala Harris, vicepresidenta de EE.UU, ha reconocido a través de su cuenta de Twitter sus «profundas preocupaciones sobre la democracia de El Salvador». También se mostraron en contra otros altos funcionarios estadounidenses como Julie Chung, subsecretaria interina de La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado en EE.UU, quien advirtió que «la existencia de una relación fuerte entre Estados Unidos y El Salvador dependerá de que el gobierno de El Salvador apoye la separación de poderes y de que se sostenga con las normas democráticas».

La respuesta de organismos internacionales

Organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también se han mostrado en contra de lo ocurrido. A través de un comunicado la OEA recordó que «en la democracia las mayorías tienen la responsabilidad de ser garantes fundamentales para asegurar el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos. Cuando las mayorías imponen una visión única y uniformizada para el resto del sistema político, están socavando estos principios».

La CIDH también criticó las destituciones de La Sala, sin «debido proceso ni causas específicas constitucionales, poniendo en riesgo el Estado de derecho» del país salvadoreño.

A raíz del rechazo de la comunidad internacional, Bukele compartió en su cuenta de Twitter que su gobierno se encuentra «limpiando nuestra casa», y reconoce que las puertas de su país están «más abiertas que nunca».

Conoce más sobre la actualidad de América Latina.

Beatriz Rodríguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Show Buttons
Hide Buttons