Dos semanas de protestas en Colombia

El plan fiscal que presentó el gobierno de Colombia ha causado el estallido de protestas, paralizando el país y con más de quince fallecidos y cientos de desaparecidos

Colombia continúa la jornada de protestas que comenzaron el pasado 28 de abril por la reforma tributaria que presentó el presidente Iván Duque. Las manifestaciones han dejado 47 fallecidos, 17.08 casos de violencia por parte de las fuerzas de seguridad y 10 denuncias por violencia sexual. La presión ciudadana e internacional ha causado la retirada del proyecto fiscal y la dimisión del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla.

Las protestas, iniciadas por los sindicatos del país por la subida de impuestos, comenzaron el 28 de abril. Tras cuatro días de manifestaciones, el presidente Iván Duque decidió retirar la ley. Sin embargo, las jornadas de violencia no han cesado en ciudades como Bogotá, Medellín o Calí. La gestión de la pandemia y el el programa de vacunación así como la crisis económica son algunos de las cuestiones que los manifestantes reclaman el cambio por parte del ejecutivo.

Mi continuidad en el Gobierno dificultaría la construcción rápida y eficiente de los consensos necesarios»

Alberto Carrasquilla, en su dimisión como ministro de Hacienda de Colombia

La reforma fiscal

El principal detonante de las protestas es la presentación de la reforma fiscal llamada la «Ley de Solidaridad Sostenible», y que buscaba recaudar 6.300 millones de dólares, con el objetivo reducir el déficit fiscal y mejorar la deuda pública del país, institucionalizar la renta básica y la creación de un fondo de conservación ambiental.

La ley también incluiría un impuesto a la renta para aquellas personas con un sueldo superior a 667 dólares. Esta medida afectaría principalmente a las clases medias, ya que el sueldo mínimo en Colombia son 234 dólares. También se preveía la aplicación del IVA en el consumo de agua, luz, gas, servicios funerarios y productos electrónicos.

«Les solicitó al Congreso de la República el retiro del proyecto radicado por el Ministerio de Hacienda y tramitar de manera urgente un nuevo proyecto fruto de consensos y así evitar la incertidumbre financiera». Así solicitaba el presidente Iván Duque la retirada del polémico proyecto tributario al Congreso. El ejecutivo defendió el proyecto apelando a al necesidad de una reforma en materia de impuestos para sostener los programas sociales durante la pandemia.

Las presión ciudadana también perjudicó al ministro Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda, quien dimitió el pasado lunes 3 de mayo. El exministro, también consideró como «indispensable» la continuidad de los programas «de protección social y económica que empezaron a expirar desde el pasado marzo. De otra parte, en ausencia de una reforma gradual y ordenada de la tributación, la estabilidad macroeconómica del país se vería seriamente comprometida», concluyó Carrasquilla.

Tras la renuncia, el presidente Duque mostró a través de Twitter su respeto hacia Carrasquilla y le agradeció su aporte en la gestión económica a Colombia. A través de esa misma red social, el presidente también anunció la designación de José Manuel Restrepo, actual ministro de Comercio, como el sucesor de Alberto Carrasquilla en el ministerio de Hacienda.

Los antecedentes a la reforma

La crisis sanitaria

Se trata del tercer país de América Latina con mayor número de casos por Covid-19. Cuenta un número de fallecidos que ascienden a 77.800 y más de tres millones de casos notificados. Actualmente cuenta con 95.078 casos activos y diariamente se registran 20.000 casos diarios.

Al aumento de la crispación se ha sumado el descontento por el incumplimiento en el programa de vacunación por parte del gobierno. A finales de abril menos del 10% de la población había recibido la vacuna, con 4.700.000 personas vacunadas. También ha habido descontento por la falta de transparencia de los datos aportados a los ciudadanos y el desabastecimiento de vacunas.

La crisis económica

De la mano de la crisis sanitaria se encuentra la caída del Producto Interior Bruto del país, que en 2020 cayó un 6,8%, siendo este dato el más bajo de su historia según los datos del Departamento administrativo Nacional de Estadística (Dane). Las cifras de desempleo ascienden al 17% de la población, y un total de 500.000 empresas han tenido que cerrar sus puertas en el último año.

Además, el Gobierno estima que la deuda proporcional al PIB alcanzará el 64,8% y a pesar de intentar aplicar reformas fiscales, el nivel de deuda no se estabilizará hasta 2031.

«Quiero anunciar que instalaremos un espacio para escuchar a la ciudadanía y construir soluciones orientado a estos propósitos en los cuales no deben mediar diferencias ideológicas, sino nuestro más profundo patriotismo», «.

Iván Duque, presidente de Colombia, sobre las protestas populares de los últimos días

El rechazo de Estados Unidos

Amnistía Internacional

«Las autoridades colombianas deben poner fin a la represión de las manifestaciones, cesar la militarización de las ciudades y asegurar que el respeto y la garantía de los derechos humanos se encuentren en el centro de cualquier propuesta de política pública, incluyendo la reforma tributaria». Así se posicionaba Amnistía Internacional sobre el presunto uso excesivo de la fuerza por parte de la Fuerza Pública con el objetivo de controlar las manifestaciones.

Las autoridades colombianas deben investigar de forma rápida e independiente todas las denuncias de uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, que han dejado docenas de personas muertas y heridas, detenciones arbitrarias, actos de violencia sexual y denuncias de personas desaparecidas».

Erika Guevara Rosas, directora para las Américas del Amnistía Internacional

Intervención de Anonymus

La red Anonymous hackeó las páginas web del Ejército de Colombia, el Senado de la República y la Policía Nacional. También ha bloqueado cuentas personales de miembros de Gobierno Nacional. No es la primera vez que Anonymous bloquea las webs en el país colombiano. Ya lo había hecho con la del Senado en 2011 en contra de la Ley Lleras.

El colectivo de hackers se unió a las manifestaciones del país y aseguró que «la lucha también es suya». El colectivo también ha asegurado que «sabotearán cualquier tendencia que no sea relevante o que intente desviar la atención de la sistemática violación de los derechos humanos que se está produciendo en Colombia».

La respuesta europea

Bruselas ha destacado la necesidad de un «dialogo inclusivo» que cuente con la participación de líderes políticos y la sociedad civil para solucionar la crisis del país. Peter Stano, portavoz de Exterior de la Unión Europea, declaró que «el país está afrontando una serie de desafíos y esos desafíos solo se pueden abordar en el dialogo inclusivo con todos los actores».

Josep Borrell, alto representante para la Política Exterior de la Unión expresó en una comparecencia la pasada semana que los ciudadanos colombianos «se merecen estabilidad y certidumbre, especialmente por los retos serios que afronta el país causados por la pandemia del coronavirus».

Conoce más sobre la actualidad de América Latina.

Beatriz Rodríguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Show Buttons
Hide Buttons